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La malvarrosa.

EL PAPEL DE LA MUJER EN LA IGLESIA.

Creo que es conveniente partir del papel que tuvo la mujer en el ministerio de Jesús. Por Mateo sabemos que no hubo ninguna mujer apóstol (Mateo 10,2-4), pero sí que algunos discípulos suyos mas cercanos fueron mujeres (María Magdalena, Juana, Susana...), que les ayudaron económicamente y que más tarde, tras la crucifixión, mientras los apóstoles temerosos se retiraron del lugar, las mujeres fieles y llorosas se quedaron a contemplar la cruz (Mateo 27,55-56).

En Hechos de los Apóstoles 5:14, se nos dice que al comenzar la Iglesia el día de Pentecostés, tanto hombres como mujeres fueron añadidos en gran número.

Con frecuencia se menciona a la mujer en la Escritura (pese a esa sociedad extremadamente machista en la que la mujer carecía de otra función que no fuera la de procrear y cuidar a la familia, negándosele el derecho a aprender a leer y por consiguiente a participar en la lectura y comentario de la Sagrada Escritura). Así, la Iglesia comienza a mostrar la importancia que para ella tiene la mujer cuando se preocupa por las viudas y tiene necesidad de cuidarlas y ayudarlas (Hch 6,1-6).

Sin embargo a pesar de estas muestras de igualdad entre el hombre y la mujer en cuanto a su labor apostólica, era bastante considerable el peso del pensamiento y el sentir de entonces, tanto que pese al esfuerzo de Jesús porque entendiéramos que hombre y mujer pueden realizar las mismas funciones en la Iglesia, san Pablo se empeñó en demostrar lo contrario. San Pablo en sus cartas, manifiesta una forma personal de entender las palabras o mensaje de Jesús, así, aunque reconoce la importancia y la igualdad de la mujer con respecto al hombre en Gálatas 3:28 (“...no hay varón ni mujer porque todos sois uno en Cristo”); la eleva de categoría cuando nos la muestra como servicial (Rom16,1.1Tim 5,9-10); la Iglesia debe estar dirigida por ancianos y diáconos (Filipenses 1,1); la mujer puede enseñar la palabra de Dios a los hombres en privado no en público (1 Tim2,12); la mujer no debe predicar en la Iglesia (1Cor 14,34), etc. Y se apoya para estas afirmaciones en los relatos de Antiguo Testamento, según nos dice en 1Tim 2,13 (el hombre fue creado primero); 1Tim 2,13 (la mujer fue la primera en pecar); etc., deja bien claro que hombre y mujer deben tener diferentes funciones en la Iglesia. Es obvio que san Pablo llega a estas manifestaciones influenciado por el sentir de su tiempo y, aunque le da un valor importante a la figura de la mujer en la Iglesia y en la sociedad, no puede por menos que seguir aún pegado a esos retazos de su tradición y costumbres.

Según los Evangelios y otras lecturas veo pues que Jesús no consideraba a las mujeres como seres inferiores a los hombres en lo referente al discipulado y que el seleccionar varones para su apostolado y no mujeres, fue debido a la influencia de la sociedad, en la época de Jesús y en los primeros momentos de la Iglesia primitiva, tan tremendamente machista, y, claro está esto se refleja en la Iglesia de hoy.
E.C. (Valoración personal).

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