PERDIDO EN EL TIEMPO DE LA MEMORIA ESTÁ EL PRINCIPIO DE TODO: EL PRINCIPIO DE LA VIDA, EL PRINCIPIO DE MI VIDA, EL PRINCIPIO DE...
Al principio todo era NADA, era ausencia, era carencia, era oscuridad y confusión; luego "era algo". Esa Nada del principio ERA. Era algo oscuro y miscible, semejante a una descolorida vivencia interna perdida en el laberinto de los sueños, a la espera de la luz que la ilumine y despierte y la vuelva a la vida pletórica de colores.
Al principio todo era algo tan extremadamente intrínseco dentro de ello mismo que ERA NADA, y necesitó de los colores de la luz para salir al exterior y conocer y darse a conocer; y en esa dispersidad de su estado primigenio ansiar de nuevo esa fusión íntima e interior y seguir siendo NADA.
Al final, TODO sigue siendo como al principio: NADA (ausencia, carencia, oscuridad, confusión...) + COLORES DE LA LUZ (alegría, derroche, amistad, ilusión, compañía...)
E.C.
Al principio todo era algo tan extremadamente intrínseco dentro de ello mismo que ERA NADA, y necesitó de los colores de la luz para salir al exterior y conocer y darse a conocer; y en esa dispersidad de su estado primigenio ansiar de nuevo esa fusión íntima e interior y seguir siendo NADA.
Al final, TODO sigue siendo como al principio: NADA (ausencia, carencia, oscuridad, confusión...) + COLORES DE LA LUZ (alegría, derroche, amistad, ilusión, compañía...)
E.C.
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